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El amigo más necesitado: Uno mismo.


Este es un fragmento de un artículo sobre la amistad que he leido en EPS del 17 de octubre de 2010. Es el testimonio de un hombre (Gregory) en el que nos cuenta su dura e interesante experiencia en este tema.

(Los subrayados y texto en negrita son míos)


Gregory Norris-Cervetto

"Es imposible tener amigos de verdad cuando sigues enemistado contigo mismo"

27 años. Casado y sin hijos. Profesor, escritor y traductor. El afán de encontrar la soledad le llevó a viajar solo al extranjero, trabajando durante cuatro años en países como Kazajistán, Vietnam y Etiopía.

"A los 19 años me sentía tan vacío que solía juntarme con un grupo de amigos que no me satisfacía para tratar de evadirme de mi malestar. Al cumplir los 22 años me di cuenta de que acumulaba mucho dolor en mi corazón por todas las amistades que había perdido a causa de mis conflictos internos no resueltos. Tenía miedo de no estar a la altura de lo que los demás pudieran esperar de mí. Y por más que lo intentara, era incapaz de dar y recibir amor. Me había convertido en un trozo de hielo. Movido por una obsesiva necesidad de soledad, decidí dejarlo todo: mis estudios universitarios, mi familia y mi red social. Es increíble cómo el afán de soledad puede llevarte a sitios tan oscuros. En Almaty (Kazajistán), cada mañana me cruzaba con personas demacradas por la droga en la escalera de mi hostal. Enseguida capté la advertencia: también aquella gente se sentía sola, muy sola. Comprendí que la soledad como huida era tan enfermiza como la amistad por necesidad. Más tarde encontré trabajo en Hanoi (Vietnam), donde logré asentarme durante un año. Me había embriagado tanto de soledad que en aquella ciudad encontré una amistad profunda, como nunca antes la había buscado. Se trataba de una chica vietnamita. Allí descubrí que dos personas de contextos culturales diferentes pueden ser amigos si son conscientes de sus condicionamientos. Aquella amistad era pura: no esperaba nada más de lo que sucedía. Más tarde me fui a trabajar dos años y medio a Addis Abeba (Etiopía), donde sentí que emocionalmente empezaba de cero. Fue en este país donde consolidé grandes amistades, logrando en el proceso encontrar al amigo que más necesitaba: yo mismo. Así fue como aprendí a comprometerme desde el corazón, pudiendo conectar con lo más esencial del otro. Poco después, la vida me brindó un regalo tan maravilloso como inesperado: mi esposa, con quien estoy aprendiendo a amar auténticamente. Desde hace unos meses he vuelto a Barcelona. Para mí, la amistad es un intercambio transparente y honesto de amor y apreciación en el cual no hay lugar para las obligaciones ni las expectativas. Paradójicamente, la verdadera amistad se construye cuando no existe la necesidad, tan solo el goce de compartir del otro desde la libertad".



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5 comentarios:

armonia dijo...

Gracias, me encanta.

señora Allnut dijo...

Saludos: me ha gustado este ambiente agradable de tu blog, con la cabecera tan colorida y alegre, estoy encantada de visitarte. Y esa funda para móvil tan bien acabada, eres una artista!!
besos

Veo-veo dijo...

¡Qué bien Armonía! Me alegra que te haya gustado y gracias a tí bonita, por estar siempre ahí. TQ!


¡Sra. Allnut! Bienvenida y gracias por tan cálido saludo.
¿sabes que desde que empecé con el blog ha sido en el tuyo el primer sitio donde he comentado logueada? Sé que a las dos nos gustan mucho los colores y también crear y hacer cosas con nuestras manos, así que pensé ¿y si la invito la próxima vez que le escriba alguna cosita? Me alegro mucho de que hayas venido a visitarme y te hayas encontrado a gusto.

Besos! :o)

Anónimo dijo...

Hola hermana ; precioso articulo . y mas

si viene de una hermana , que ademas la

la considero mi amiga.

te quiero un beso .

Veo-veo dijo...

Gracias hermana por tu dulce mensajito.

Un beso enorme! TQ+